Día 6: Mercados, gallinas y río

Después de tanto tute, hoy hemos tenido un día algo más relajado, aunque con una acción importantísima.
Por la mañana hemos ido a comprar unas verduras al mercado de Brikama. Una oportunidad para que las voluntarias conozcan de cerca toda la parte de alimentación fresca: fruta, verdura, pescado y algo de pollo.
Después hemos visitado una tienda de telas tradicionales Wax y el mercado de artesanía, donde venden múltiples figuras de madera talladas a mano allí mismo, cestos, abanicos y muchos otros objetos elaborados con gran dedicación.

Se conoce mucho un país recorriendo sus mercados, tanto los de alimentación como los de artesanía, porque en ellos se refleja buena parte de su cultura, sus tradiciones y su forma de vida cotidiana.
Pero el momento estrella de la mañana ha llegado cuando hemos ido a comprar 10 gallinas.
Esta acción forma parte del proyecto de nutrición en que estamos trabajando desde mayo, un proyecto con cierta complejidad, un proyecto que tiene dos vertientes: una parte de divulgación en la escuela y otra de acción directa mediante la construcción de gallineros y la compra de gallinas para las familias.
Con el caso de Ebrima descubrimos que, además de haber nacido con parálisis cerebral, sus huesos mostraban signos de desnutrición, especialmente por falta de proteína, un nutriente fundamental para la formación y mantenimiento del hueso y del músculo.
A partir de esta información empezamos a investigar junto a nuestras personas locales de confianza, como Mamadou, profesor de Saranyaga , para entender qué comen realmente las familias en su día a día.
Y la realidad es que, muchas veces, la alimentación se basa prácticamente en arroz. Por eso puede existir una paradoja: estar alimentados, pero sufrir desnutrición por falta de variedad y nutrientes esenciales.
Además, el consumo elevado de hidratos de carbono, junto con el azúcar y los dulces, está relacionado con los problemas de salud que afectan cada vez más a muchas poblaciones, como la diabetes tipo 2, ya muy extendida en Gambia.

Conociendo mejor la alimentación habitual y los recursos disponibles en el país, preparamos un dossier de información nutricional centrado en los macronutrientes y micronutrientes: qué función tienen y en qué alimentos pueden encontrarse.
Uno de los mensajes más importantes a transmitir es que la proteína es básica para un correcto crecimiento y desarrollo, así como tomar conciencia sobre las consecuencias del consumo excesivo de dulces.
Como la carne es un alimento poco accesible por su precio, una de las opciones más sencillas para aumentar el consumo de proteína son los huevos.
Pero hay que entender que Gambia tiene unas costumbres, una cultura y unas tradiciones muy arraigadas. Entre ellas, no existe la costumbre habitual de consumir huevos, aunque muchas familias tengan gallinas en casa, solo los tienen para comer en ocasiones especiales, o vender en caso de necesitar algo de dinero con urgencia.
Los cambios deben surgir desde dentro de la propia comunidad para que puedan tener un impacto real y sostenible.
Esta es la razón por la que decidimos, junto a nuestro amigo Suleyman, hacer una prueba piloto en su casa, donde vive una familia de 27 personas entre mujer, hijos, madre, hermanos, sobrinos y tíos.
Hace muchos años que conocemos a Suleyman y es una persona clave para Alma Solidaria por su profundo conocimiento del lugar, de sus gentes y de sus tradiciones. Además, nos ayuda como intérprete cuando visitamos los poblados y queremos conversar con las familias.
En su casa ya estamos construyendo el gallinero para las 10 gallinas que hemos comprado. Bueno, finalmente eran pollitos algo crecidos, porque no vendían gallinas adultas.
La idea es que, cuando empiecen a poner huevos y la familia los incorpore a su alimentación, sirvan como ejemplo para que poco a poco esta práctica pueda extenderse a otras familias del poblado.
Aunque en Europa los 6 gramos de proteína de un huevo puedan parecer una cantidad pequeña, en un contexto donde la proteína escasea, incorporar un huevo al día puede suponer un cambio enorme en la alimentación de una persona.
Son 30 huevos al mes y 365 huevos al año.
Ahora tiene 10 gallinas, pero la idea es que tengan más para cubrir un huevo al día para todos los miembros de la familia.
Cuando este primer proyecto esté en marcha y funcione, tendremos una base para poder replicarlo..
El siguiente paso sería hacerlo en casa de Ebrima, que necesita especialmente complementar su alimentación con proteína para favorecer una correcta formación de huesos y músculos.
Y en Saranyaga contamos con Mamadou, el profesor que nos ayuda con la divulgación de la nutrición en la escuela utilizando el dossier que hemos preparado. La idea es que este conocimiento vaya calando y, más adelante, las familias estén abiertas a tener sus propios gallineros con la ayuda de Alma Solidaria..

Después de esta acción tan importante, terminamos el día bañándonos en el río, rodeados de manglares. Un momento de relax para ir interiorizando cada paso que damos en el viaje y el proyecto.
Esta pequeña acción puede convertirse en un cambio muy grande para muchas familias.
👉 Si quieres permanecer al día de como evoluciona el proyecto, síguenos en Instagram: @alma_solidaria.





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